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Odontología biológica vs. convencional: ¿en qué se diferencian realmente?

No es solo "dentista sin mercurio"

Si has llegado hasta aquí, probablemente has oído hablar de la odontología biológica y te preguntas en qué se diferencia realmente de una clínica dental convencional. La respuesta corta es que no se trata solo de evitar un material tóxico — es una forma completamente diferente de entender la relación entre tu boca y tu salud.

Pero vamos punto por punto, sin rodeos.

Filosofía: el diente vs. el paciente

La odontología convencional se centra en el diente como unidad aislada: hay una caries, se empasta; hay una infección, se hace endodoncia; falta un diente, se pone un implante. El objetivo es resolver el problema local de la forma más eficiente posible.

La odontología biológica parte de una premisa diferente: la boca forma parte del organismo. Un problema dental puede tener repercusiones sistémicas, y una enfermedad sistémica puede tener su origen en la boca. El tratamiento no termina cuando el diente deja de doler — se busca que el tratamiento no genere una nueva carga tóxica o inmunológica para el paciente.

Materiales: biocompatibilidad verificada

En la odontología convencional, los materiales se eligen por su eficacia clínica y coste. Se utilizan amalgamas de mercurio, aleaciones de titanio con vanadio y aluminio, composites con bisfenol-A y coronas de metal-cerámica. Si el material cumple su función mecánica, se considera adecuado.

En la odontología biológica, además de la eficacia clínica se exige biocompatibilidad verificada. Esto significa materiales cerámicos (zirconio) en lugar de metálicos, composites libres de bisfenol-A, y la realización de pruebas como el Test MELISA para verificar que el material no provoca una reacción inmunológica en ese paciente concreto.

Diagnóstico: más allá de la radiografía

Una clínica convencional diagnostica principalmente mediante exploración visual y radiografía. Si no se ve patología en la radiografía, se considera que no hay problema.

La odontología biológica incorpora pruebas adicionales: análisis de biocompatibilidad de materiales, valoración de campos de interferencia (focos infecciosos crónicos silenciosos), evaluación de la relación entre patología oral y síntomas sistémicos, y coordinación con otros profesionales sanitarios cuando es necesario.

Tratamiento de infecciones: conservar vs. sanear

Ante un diente con la pulpa infectada, la odontología convencional realizará una endodoncia para conservar la pieza. Es un tratamiento predecible, con buenas tasas de éxito a corto plazo.

La odontología biológica también puede realizar endodoncias cuando es la mejor opción, pero evalúa cada caso con más variables: ¿el diente endodonciado puede convertirse en un foco de infección crónica? ¿El paciente tiene enfermedades autoinmunes o sistémicas que podrían verse agravadas? Si la extracción es la mejor opción, se realiza con un protocolo de cirugía biológica que incluye legrado cavitacional, ozonoterapia y posterior rehabilitación con materiales cerámicos.

Prevención: higiene vs. enfoque integral

La prevención convencional se basa en higiene oral, fluorización y revisiones periódicas. Es eficaz para prevenir caries y enfermedad periodontal.

La prevención biológica incluye todo lo anterior (excepto la fluorización, que se sustituye por alternativas) y añade un enfoque nutricional, la identificación de hábitos tóxicos, la evaluación del impacto de materiales dentales previos y la colaboración con otros especialistas para abordar las causas sistémicas de la patología oral.

¿Cuál es mejor?

No se trata de que una sea "buena" y otra "mala". La odontología convencional resuelve problemas dentales con eficacia y accesibilidad. La odontología biológica ofrece un enfoque más amplio que puede ser especialmente valioso para pacientes con sensibilidades a materiales, enfermedades autoinmunes, síntomas sistémicos crónicos o simplemente quienes quieren una odontología que considere el impacto de cada tratamiento en la salud global.

En Bio Salud Dental llevamos 35 años practicando odontología biológica. No es una moda — es una convicción basada en la experiencia clínica y en la evidencia acumulada sobre la relación entre salud oral y salud sistémica. Si quieres conocer la diferencia en primera persona, puedes consultar nuestros tratamientos o pedirnos una primera cita sin compromiso.

Preguntas frecuentes

Resolvemos tus dudas

No existe como especialidad oficial reconocida por los colegios de odontólogos en España. Es un enfoque o filosofía de práctica clínica que integra conocimientos de toxicología, inmunología y medicina integrativa con la odontología. Los profesionales que la practican son dentistas colegiados con formación adicional específica.

Algunos tratamientos pueden tener un coste superior debido a los materiales premium (zirconio vs titanio, composites sin bisfenol-A) y a las pruebas diagnósticas adicionales (Test MELISA, análisis de biocompatibilidad). Sin embargo, el enfoque preventivo y la eliminación de focos infecciosos pueden reducir costes sanitarios a largo plazo.

Sí. Muchos pacientes acuden a un dentista biológico para tratamientos específicos (retirada de amalgamas, implantes cerámicos, valoración de focos infecciosos) mientras mantienen las revisiones rutinarias con su dentista de confianza. Lo importante es que ambos profesionales estén informados.

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