Endodoncias y Dientes Desvitalizados en Madrid
Un diente endodonciado es un diente muerto que permanece en tu cuerpo. Desde la odontología biológica, evaluamos cada caso y ofrecemos alternativas seguras para eliminar focos tóxicos y restaurar tu salud.

Un diente endodonciado es un diente muerto
La endodoncia es uno de los tratamientos más habituales en odontología convencional: se extrae el nervio de un diente dañado, se rellenan los conductos con un material sellador y el diente se mantiene en boca. Pero desde la perspectiva de la odontología biológica, hay una verdad que rara vez se plantea: un diente endodonciado siempre va asociado a una persona enferma.
Los dientes endodonciados son dientes muertos que permanecen como un pilar dentro de la cavidad oral. Al perder su nervio y suministro sanguíneo, el sistema inmunológico ya no puede acceder al interior del diente. El tejido orgánico residual se descompone y emite sucesivamente metabolitos nocivos — toxinas — que tienen la capacidad de causar multitud de enfermedades sistémicas u orgánicas.
Aunque los conductos principales se sellan durante la endodoncia, cada diente tiene miles de túbulos dentinarios — microconductos laterales de apenas unas micras de diámetro — que es imposible limpiar ni sellar completamente. En estos túbulos quedan restos de tejido orgánico que, al no recibir oxígeno ni sangre, se descomponen creando un entorno ideal para bacterias patógenas.
Bacterias patógenas, tioéter y metanotiol
Las bacterias anaeróbicas — microorganismos que prosperan en ausencia de oxígeno — colonizan los túbulos dentinarios de los dientes desvitalizados. Estas bacterias patógenas utilizan los aminoácidos cisteína y metionina para producir enlaces de sulfuro de hidrógeno altamente tóxicos y potencialmente cancerígenos: tioéter y metanotiol, subproductos del metabolismo anaeróbico.
Estas toxinas no se quedan confinadas en la pieza dental. Pueden migrar a través del hueso maxilar y alcanzar el torrente sanguíneo, distribuyéndose por todo el organismo y pudiendo ser la causa de diversas enfermedades sistémicas y orgánicas.
La relación entre dientes desvitalizados y enfermedad sistémica es un campo que la odontología biológica lleva décadas estudiando. Los focos infecciosos crónicos en la boca — silenciosos e invisibles en una radiografía convencional — contribuyen a una carga tóxica e inflamatoria permanente que el sistema inmunológico debe combatir de forma continua.
Nuestra alternativa: extracción, desinfección y rehabilitación
Cuando un diente endodonciado se identifica como un foco infeccioso o tóxico, la alternativa desde la odontología biológica es un protocolo completo en tres fases:
Extracción cuidadosa: retirando el diente y realizando un legrado cuidadoso del alveolo para eliminar todo el tejido inflamatorio o infectado (limpieza cavitacional).
Desinfección con ozonoterapia: aplicación de ozono médico (O₃) en el alveolo para eliminar bacterias residuales, acelerar la cicatrización y modular la respuesta inmunológica local.
Rehabilitación con implante cerámico: una vez cicatrizado el hueso, colocación de un implante de zirconio — 100% cerámico, libre de metal, con una biocompatibilidad total verificada mediante Test MELISA previo.
Este protocolo permite eliminar el foco tóxico y restaurar la función masticatoria y estética con un material que no interfiere con la biología del organismo.
Preguntas frecuentes
Resolvemos tus dudas
Un diente endodonciado es un diente al que se le ha extraído el nervio y el suministro sanguíneo. Sin irrigación sanguínea, el sistema inmunológico no puede acceder al interior del diente. Es, literalmente, un órgano muerto implantado en un organismo vivo.
Los dientes endodonciados son dientes muertos que permanecen como un pilar dentro de la cavidad oral. El tejido orgánico residual se descompone y emite sucesivamente metabolitos nocivos — toxinas — que tienen la capacidad de causar multitud de enfermedades sistémicas u orgánicas.
Las bacterias patógenas que colonizan los dientes desvitalizados utilizan los aminoácidos cisteína y metionina para producir enlaces de sulfuro de hidrógeno altamente tóxicos y potencialmente cancerígenos — tioéter y metanotiol — como subproductos del metabolismo anaeróbico.
Un diente endodonciado siempre va asociado a un riesgo potencial. Aunque muchos permanecen aparentemente estables durante años, el tejido orgánico residual se descompone progresivamente y emite toxinas. Desde la odontología biológica, siempre recomendamos la evaluación y, en la mayoría de los casos, la extracción de las endodoncias.
La alternativa es la extracción cuidadosa del diente, seguida de un legrado del alveolo para eliminar todo el tejido infectado, desinfección con ozonoterapia y, una vez cicatrizado el hueso, rehabilitación con un implante de zirconio 100% cerámico y biocompatible.
35 años de experiencia en odontología biológica. Dr. Alejandro Castillo, Médico por la Universidad Complutense de Madrid y formado en París. Protocolo completo con ozonoterapia, implantes de zirconio y suplementación personalizada. Dos clínicas en Madrid.
Artículos relacionados
Profundiza en odontología biológica y salud dental
Endodoncias y dientes desvitalizados: lo que deberías saber
¿Qué ocurre dentro de un diente endodonciado? Toxinas, bacterias anaeróbicas y su relación con enfermedades sistémicas.
Conexión entre salud oral y enfermedades sistémicas
La boca como espejo del cuerpo: cómo los focos infecciosos dentales afectan a todo el organismo.
¿Tienes dientes endodonciados y quieres una valoración?
Pide cita para una evaluación sin compromiso. Analizaremos tu caso desde la perspectiva de la odontología biológica y te explicaremos las opciones disponibles.